Cómo Proteger a su Familia de la Masoneria


William Schnoebelen

Ex Masón grado 32 Convertido a Cristo.

A través de este libro, hemos visto el horrendo cuadro de la destrucción que la Masonería ha ocasionado en el hogar cristiano y en la iglesia.

Hemos visto cómo la participación de cualquiera de los padres, y en especial del padre, en la adoración de la Logia a Baal, puede levantar fortalezas de maldad y rebelión en el hogar, a pesar del esfuerzo de los padres para mantener los principios cristianos.Jesucristo ofrece una solución simple a estos problemas por medio de su cruz y su sangre derramada. Sin embargo, los cristianos que participan en la Masonería deben tener el deseo de buscar a Jesús. Deben confesar que la Masonería es pecado, renunciar a ella, y quitarla de su vida y de la vida de su familia. Sólo entonces podrán resistir confiadamente los ataques de Satanás, contra ellos y contra sus seres más queridos.

La gran mayoría de los masones no tienen idea del peligro al cual han estado expuestos. Ellos son víctimas. No saben que los símbolos de la Logia que ellos usan con tanto orgullo, son ídolos de la lascivia. Han sido engañados deliberadamente por aquellos que están en los niveles superiores del Arte. Sin embargo, eso no los justifica. El mensaje de Oseas 4:6 aún es pertinente.

Si usted bebiera un refresco con veneno, lo mataría, aunque no supiera que el veneno estaba allí. Si un bebé, ignorante de la ley de la gravedad, gateara fuera del sofá, caería al suelo. Estas realidades, que todos aceptan, están basadas en leyes creadas por el Señor. El ignorar estas leyes no nos protege de las consecuencias de su violación.

Ignorar el veneno espiritual de la Masonería, no protege al masón o a su familia del juicio de Dios, o de los ataques de Satanás. No obstante, personas que aceptan que la ley de la gravedad es firme e inviolable, no se dan cuenta de que el mismo Dios que diseñó esa ley, también diseñó leyes espirituales que son tan poderosas y tan difíciles de burlar como aquella.


La ley de Dios en relación al pecado (cualquier pecado) en la vida de un cristiano, es simple. El apóstol Juan dice:

Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1:5-9 La Masonería, al igual que cualquier otro pecado, necesita ser confesado. Debe haber arrepentimiento, y se deben cerrar las oportunidades para retornar al pecado. Eso ' significa que el masón que es cristiano, debe renunciar formalmente, por medio de una carta, a la orden masónica y a todas las organizaciones asociadas.


¿TENGO QUE RENUNCIAR?


Algunas personas cuestionan por qué es necesario este paso, y preguntan: "¿Acaso no es suficiente arrepentirse ante Dios? ¿Por qué tengo que renunciar formalmente?" En parte este es un asunto personal, pero también existe la necesidad de no dar lugar al diablo en nuestra vida (Efesios 4:27).

Si un cristiano tuvo problemas con el alcoholismo, nos sería difícil creer que su arrepentimiento fue genuino si guardara botellas de licor en su casa. Si un cristiano tuvo problemas con la pornografía y se arrepintió, dudaríamos de su sinceridad o fe si descubriéramos que todavía tiene revistas pornográficas en su dormitorio. Es como si en su corazón dijera:

Estoy pidiendo al Señor que me perdone, y que me ayude a mantenerme alejado de este pecado, pero en caso de que El no pueda hacerlo, guardo un par de revistas Playboy para que me ayuden a superar mi problema.

Esta actitud muestra carencia de fe en el poder redentor de Jesús para librarlo verdaderamente. El consejo de la Biblia es que se destruyan todos los libros y símbolos masónicos (mandil, anillo, fez, etc.) o, en el caso de los libros, darlos a pastores para que los usen como fuentes de información (véase Hechos 19:18-20).

Satanás es el acusador de los hermanos (Apocalipsis 12:10). Si usted mantiene la membresía legal en la Logia, aunque por años no haya estado dentro de un templo masónico, él puede usar eso para atacarlo y destruir su testimonio. El puede susurrarle: Realmente no estás libre de la Masonería. Todavía estás en los libros.


¿Qué clase de cristiano eres?


El también puede intentar que usted retorne a la logia, aunque sea sólo para ver a los viejos amigos.

Más importante aún, Satanás puede usar esa conexión legal entre usted y la logia, para atacar a su familia. Cuando usted, como ex masón, ora para que la sangre de Cristo proteja a su esposa y a sus hijos, Satanás puede estar delante del trono de Dios acusándolo a usted. El honestamente puede decir:

Este hombre no se ha arrepentido verdaderamente. Todavía tengo derecho de destruir su hogar, porque legalmente aún está conectado a mi Logia. El todavía me está sirviendo.


Es por esa razón que las oraciones sinceras de muchos cristianos no pasan del techo. Satanás es el peor legalista, y su mente es como una trampa de acero. Véalo como el fiscal más persistente del mundo. Si él encuentra la abertura más minúscula por donde pueda atacar al cristiano, lo hará. Si usted retiene su membresía de la Logia, le proveerá precisamente esa abertura.


LA MALDAD DE LOS PADRES


La Masonería Libre no es sencillamente cualquier pecado. Es el pecado de la idolatría. Es la adoración, consciente o inconsciente, de dioses falsos -dioses que han sido adorados por brujos y paganos por miles de años. Debido al carácter especial de este pecado, tiene una cláusula extraordinaria en los Diez Mandamientos. Jehová ordenó:


“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”. Éxodo 20:4-5


Note que la idolatría visita el pecado de los padres sobre los hijos, e inclusive sobre los bisnietos. Qué trampa más terrible ha puesto el Engañador para el masón. Este no sólo está en un problema espiritual, sino que, a menos que se arrepienta y pida la intervención de la sangre de Jesús, su descendencia también será oprimida. A menudo las personas acuden a nosotros en busca de consejo, deseosas de comprender por qué tienen tanta dificultad para caminar con el Señor. Después de algunas preguntas, frecuentemente expresan que su padre o su abuelo estuvieron en la Masonería. En los Estados Unidos, muy pocas familias están libres de esta plaga desde cuatro generaciones atrás.


Otra maldición generacional que puede acosar a los creyentes es la que afecta hasta la décima generación, mencionada en Deuteronomio 23:2. Dios ordena que la persona que haya nacido en condición de ilegítima, debe permanecer fuera de la congregación de Jehová, y asimismo sus ancestros por diez generaciones. Esto no afecta la salvación de la persona, pero puede impedir la victoria en su caminar con el Señor.


Muy pocas personas pueden descubrir la línea genealógica de sus antepasados hasta diez generaciones atrás, y, conociendo la naturaleza humana, en algún momento en esas diez generaciones, posiblemente hubo un antepasado que nació fuera del matrimonio. Por tanto, no perjudicaría en nada pedir al Señor que limpie el linaje familiar de ese anatema. Una oración breve sería suficiente.


Es emocionante ver la tranquilidad y la paz en los rostros de aquellos que, sencillamente van en oración a Jesucristo y le piden que perdone y limpie esas maldiciones generacionales. Sólo en minutos tienen un nuevo gozo en sus corazones. Una gran puerta se cerró en la cara de Satanás, y él ya no puede molestarlos a ellos ni a sus familias.


Con esta confesión, a menudo comienzan a desaparecer los ataques del pecado y los problemas de salud. Cuando Satanás ya no tiene derecho legal para permanecer, es sorprendente ver cómo huye rápidamente ante la sangre de Jesucristo, como un gato al que le hubieran echado agua hirviente.


Algunas personas quizá consideren extraño el confesar los pecados de sus ancestros. ¿Es bíblico? Salmos 106:6-7, Nehemías 9:2-3 y Daniel 9:5-6, contienen poderosas oraciones de confesión en las que se arrepienten también de los pecados de los padres. Obviamente Nehemías y Daniel tomaron con mucha seriedad este mandamiento.


¿LA LEY O LA GRACIA?


Posiblemente algunas personas dirán:

Estas enseñanzas son del tiempo del Antiguo Testamento. Ya no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia.

En el sentido espiritual, para el cristiano esto es verdad. Nada de esto afecta la salvación de la persona. Los cristianos que son esclavos de la Masonería, o están bajo una maldición generacional, irán al cielo cuando mueran. Sus espíritus fueron regenerados.


Sin embargo, Satanás hará hasta lo imposible para hacer miserable el paso de ellos por la vida. Algunos de los cristianos más "triunfalistas" olvidan que vivimos con un pie en el reino de los cielos, y un pie en el mundo caído, donde aún gobierna la ley sobre nuestras almas y cuerpos físicos.


De lo contrario, los cristianos no morirían ni se enfermarían. Las mujeres cristianas no sufrirían dolores de parto. Los agricultores cristianos no estarían luchando contra los espinos y cardos.


Aunque durante esta vida, el cristiano está sentado con Cristo en lugares celestiales (Efesios 2:6), su cuerpo y alma están confinados a esta tierra. La ley todavía puede tener lugar en nuestros miembros mortales, especialmente si hay un pecado no confesado. La mayoría de los ataques contra las familias de los masones son de naturaleza física o contra el alma (emocional, mental o volitivo).


Las enfermedades, los hijos rebeldes, los problemas mentales y las drogas son problemas que atormentan a familias en cuyas venas está la Masonería. ¿Puede la participación en la Masonería costarle al masón la vida eterna? Este es un asunto demasiado terrible para considerar. Yo preferiría pensar que no es así. Sin embargo, definitivamente él está provocando la ira de Dios al arrodillarse ante los altares de Baal, y al desperdiciar su tiempo al servicio de algún otro Venerable Maestro.


El capítulo 10 de Hebreos tiene advertencias escalofriantes para quienes piensan que pueden tentar la misericordia de Dios. El versículo 31 dice:

Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo.

Si le parece que esto no tiene sentido doctrinalmente, \¿ animo a consultar la Palabra de Dios y a dejar de lado toda idea preconcebida (Hechos 17:11).


Durante los años que hemos estado en este ministerio, orando con familias masónicas para que sean liberadas de estas maldiciones, hemos visto testimonios maravillosos del poder de Jesús para salvar definitivamente.

Si se ignoran los principios bíblicos, la familia involucrada en la Masonería corre grave peligro. Usted debe creer en la Palabra del Señor, aunque trastorne su estructura teológica. No tiene nada que perder, excepto las escuadras y los compases.


PONGÁMONOS EN ACCIÓN


Después de haber puesto el fundamento, consideremos el poder de la cruz y de la sangre de Cristo, al cual podemos acudir para dominar los elementos débiles y pobres de la Logia.


Si usted es un masón que no está seguro de ser salvo por la sangre de Jesucristo, vea las instrucciones al final de este capítulo.


Si usted es un masón que ha nacido de nuevo en Jesucristo, esto es lo que debe hacer. Esta es una lista breve. En el Apéndice I encontrará ejemplos de oraciones para seguir estos pasos.

Primero, pida al Señor que lo perdone por el pecado de la Masonería. En oración delante del Señor, usted necesita renunciar a la Logia como un sistema religioso falso, y debe pedir la ayuda del Espíritu Santo para no retornar a ella jamás.


Segundo, pida a Dios que rompa toda atadura generacional entre usted y cualquier antepasado masónico, y toda atadura entre usted y sus hijos y nietos (si los tiene), y que purifique esos lazos con la sangre de Jesucristo. Hemos visto que es de gran ayuda sellar estas oraciones ungiendo con aceite la frente de la persona que hace la renuncia, y/o a los miembros de su familia, como muestra de su reconsagración o del "nuevo sello" sobre su cuerpo, alma y espíritu, como templos limpios del Espíritu Santo, y de usted, como siervo del Dios vivo y verdadero (Santiago 5:13-14; Apocalipsis 7:3).


Tercero, destruya o deshágase de todo objeto masónico que tenga en su casa. Debe quemar el mandil, el Fez, los libros y todo lo que sea combustible. Destruya las joyas, o si son de mucho valor, puede fundirlas y rehacerlas. Hablaremos de esto más adelante.


Cuarto, escriba una carta a su Logia Azul y a todas las organizaciones masónicas en las cuales es miembro, y pida que borren inmediatamente su nombre de la lista de membresía. La carta debe ser breve y escrita con amor, pero sería bueno también expresar las razones por las cuales usted está dejando la Logia. En el Apéndice II incluimos el modelo de una carta de renuncia.


Quinto, si su participación en la Masonería fue visible o muy pública (es decir, si fue Maestro de la Logia u oficial de la Gran Logia), y pudiera ser motivo de oprobio para la causa de Cristo, quizá deberá hacer una declaración pública de arrepentimiento en su iglesia. Busque la orientación de su pastor (a menos que él sea masón, por supuesto).


Si su esposa o sus hijos participaron en organizaciones masónicas como la Orden de la Estrella de Oriente, De Molay o las Hijas de Job, ellos deben seguir pasos similares. Esto nos lleva a otro tema que posiblemente necesitamos discutir.


LAS ATADURAS DEL ALMA


Las "ataduras del alma" son vínculos que se forman por la estrecha relación con personas a quienes amamos, especialmente en la intimidad sexual. Dios ordenó que el

pacto del matrimonio sea llegar a ser "una sola carne". Originalmente no había el concepto de que un sacerdote o rabí bendijera el matrimonio. El acto mismo de las relaciones sexuales constituía el matrimonio. La Biblia nos dice que de esa forma los patriarcas "tomaban" a sus esposas (Génesis 24:67; 29:23).


Esto significa que la intimidad con una persona crea un vínculo de pacto. Ellos vienen a ser una carne. A partir de ese momento, lo que le ocurra a uno de ellos pueda ser traspasado al otro. No siempre sucede, pero puede suceder. Si un esposo participa en la Masonería, la esclavitud que él experimenta en la Logia probablemente esté afectando a la esposa, robándole la victoria espiritual.


Por el principio de autoridad como cabeza del hogar, el esposo debe ser una protección espiritual. Sin embargo, al permitir que la Masonería contamine su "nido" espiritual, en lugar de traer bendiciones al hogar, él trae maldiciones.


Si el esposo, por su participación en la Masonería, ha permitido la entrada de demonios en su alma, éstos pueden llegar a su esposa por medio de él, a menos que ella rompa esas ataduras del alma por medio de la oración.

Con riesgo de parecer grotesco, permítame decir que la esclavitud espiritual y la entrada de los demonios, son formas extremas del contagio de enfermedades venéreas, o el SIDA espiritual, si podemos llamarlo así. Mientras el esposo (o la esposa, si es ella la que ha participado en la Masonería) no renuncie a la Logia por completo, la intimidad marital puede abrir otra vez la puerta a la esclavitud o presencia demoníaca.


Desafortunadamente algunas formas de Masonería incluyen el uso de prostitutas, si no como ritual, al menos como recreación. Los miembros del Shrine se caracterizan especialmente por esta práctica vil. Tanto los esposos como las esposas deben comprender que, la razón por la cual el Señor protege con tanto cuidado la pureza marital, es porque la participación en cualquier relación de adulterio, trae consigo esclavitud. El esposo infiel puede llevar consigo espíritus demoníacos al hogar, y afligir a su esposa, quien espiritualmente es más sensible, con tormentos inimaginables cuando van juntos al lecho marital (1 Corintios 6:15-17).


La infidelidad marital no sólo acarrea el peligro de enfermedades físicas, sino también de tinieblas espirituales. Hemos tenido que orar con varias esposas de miembros del Shrine para que fueran liberadas de la opresión demoníaca, a pesar de que ellas estaban haciendo todo lo que podían para vivir por el Señor Jesucristo.

Esto es trágico, especialmente porque es posible ponerle fin por medio del arrepentimiento de quien pecó, y purificando con la sangre de Jesús los vínculos de pacto entre los esposos.


¿QUÉ DEBEMOS HACER CON LAS JOYAS?


Cuando hablamos de la destrucción de todos los objetos masónicos, se escuchan los lamentos de algunas personas. Algunas joyas masónicas son de muy alto valor, puesto que la Masonería Libre atrae a personas ricas y poderosas. Muchas veces hay gran cantidad de diamantes y/o piedras preciosas, y enormes anillos de oro entre las cosas que deben ser destruidas.


Lo ideal sería destruirlas totalmente. Esto garantizaría que el espíritu de maldad que hay en esas joyas, no pasaría a otra persona inocente. Creo que Dios honraría tal sacrificio de fidelidad y obediencia en formas maravillosas.

Cuando acepté a Cristo como mi Salvador, personalmente.


yo tenía libros esotéricos e insignias rituales por un valor de más de $3,800 dólares. Por algunas semanas el Espíritu Santo no me permitió tener paz hasta que me deshice de ellos. Después de hacer varias llamadas telefónicas, encontré a un pastor que estuvo dispuesto a ayudarme a quemar o destruir todos los objetos masónicos.

Lo maravilloso es que tres años más tarde, empecé un ministerio evangelístico entre las sectas. Al hacer el trabajo de investigación y escribir, me di cuenta que necesitaba algunos de esos materiales escasos que había destruido. Oré y entregué esta necesidad al Señor. Después de un mes, mi esposa y yo guiamos a un ex colega brujo a aceptar a Cristo, y tras unas semanas, él guió a otro mago a Cristo.


Esto causó una reacción en cadena, y un día antes que saliéramos para nuestro ministerio de tiempo completo, él se presentó en mi casa con un baúl lleno de libros esotéricos de cada uno de ellos. Alabado sea Dios por su fidelidad. El Señor contestó mi oración y me devolvió casi el 90% del material que yo había quemado, ahora que estaba dedicado por completo al ministerio, y tenía la madurez espiritual suficiente para usarlo.


Cuento esta experiencia sólo para mostrar que a Dios le complace bendecir a los que no tienen miedo de dar un paso difícil, por fe, para servir al Señor.


La destrucción total de las joyas quizá sea algo que algunas familias masónicas (o sus billeteras) no podrían soportar, y hay otra opción. Podrían fundir las joyas, o quitar de ellas todas las marcas masónicas. Algunas personas han pedido a un joyero que modifique o rehaga sus anillos masónicos, poniéndoles tal vez un símbolo cristiano. Esta sería una opción, especialmente si el anillo es muy costoso o tiene piedras preciosas.


Bíblicamente esto sería "despojar a los egipcios" (Exc 3:22). Cuando los israelitas salieron de Gosén, se lleva muchas alhajas de los egipcios, y tomando en cuenta la religión de Egipto, muchas de esas joyas probablemente estaban relacionadas con ídolos. Gran parte del oro fundido o forjado para hacer las piezas del arca del pacto, candelero y otros objetos sagrados para el tabernáculo en desierto.


Si usted decide transformar el anillo, simplemente o| por él, únjalo con aceite y pida la bendición de Dios después que el anillo haya sido modificado, y dedíquelo al Señor; como hicieron en Israel.


Si esa no es una opción viable o práctica, y lo único que puede hacer es vender la joya, eso cumple su principal objetivo; sacar ese objeto de su casa. No es la mejor solución pero aún así, honraría a Dios. Yo oraría por los objetos! rogaría el poder de la sangre de Cristo sobre ellos, y atara todos los espíritus masónicos antes de entregar los objetos! los nuevos dueños. Quizá desee considerar la posibilidad de dar las ganancia de la venta a una organización cristiana misionera, y, por supuesto, debe dar el diezmo de las ganancias.


Mientras terminaba de escribir este capítulo, recibí maravilloso informe de una madre que vino para pee consejo. Su hijo, que es cristiano, últimamente esta teniendo problemas en su vida cristiana. Además, se sentí intranquilo en su dormitorio. Su abuelo había sido miembro' del Shrine, y al morir, había legado su fez al nieto, que coleccionaba sombreros. El muchacho valoraba el fez con" un legado preciado de su abuelo, y también por su belleza exótica.


La madre trajo al joven a nuestra oficina. Al darse cuenta él de la naturaleza diabólica del fez, su respuesta fue verdaderamente noble. Cuando supo que el fez debía ser destruido, preguntó si podía hacerlo él mismo. Lo llevamos fuera, y con un martillo, él destruyó todas las joyas, incluyendo la luna creciente y la cimitarra islámicas, y luego nos lo entregó para que lo quemáramos.


Uno o dos meses más tarde, la madre nos informó que su hijo tiene ahora una gran paz en su dormitorio, y su caminar con Jesús está avanzando en forma increíble. Dios bendijo el sacrificio sincero de aquel joven, y bendecirá también el suyo.

Estos son principios espirituales genuinos, y si los ignoramos, corremos peligro y ponemos en peligro a aquellos a quienes amamos Dios les bendiga.

3 comentarios:

  1. soy una mujer cristiana, y lamentablemente, mi padre es masòn y aunque me manifestado y pedido ayuda en las congregaciònes donde he asistido no he recibido ayuda, en oraciòn y guerra espiritual, y el màs mi padre asiste a un a congregación CRISTIANA, Y APESAR DE QUE ELLOS SABEN DE QUE ES MASON, DE 16ª GRADO, NO LE ADVIERTEN DE LOS PELIGRO DE PERTENECER A LA LOGIA,......saben me siento muy sola y dejé der cristiana por eso.

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  2. Taty quizas pueda ayudarle, este es mi correo LUIS-GUZMAN@hotmail.com. Bendiciones

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